En el majestuoso Saló de Cent de Barcelona, cobró vida la boda elegante y sofisticada de Marina y Marc.
Marc también es fotógrafo, con lo cual que me escogieran fue todo un honor y también un cumplido.
Recuerdo cómo Marina deslumbró a los turistas que estaban en plaza Sant Jaume y que no podían dejar de mirarla. Lo mismo pasó cuando nos desplazábamos en taxi hasta la Fusteria, donde se llevó a cabo el banquete. Esta pareja despertó sensaciones por todos los sitios que recorrió.